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viernes, 30 de agosto de 2013

Jester King RU-55


A principios de semana platicamos sobre el estilo Flanders Red Ale, caracterizado por su color carmesí y el sabor acido/vinagroso de sus bacterias. Como bien mencionamos en ese post es un estilo nativo de la región flamenca de Bélgica pero eso no quita que pueda inspirar a otras regiones a hacer sus interpretaciones.

Jester King es una cervecería Texana que lleva poco en el mercado (van para 3 años) pero han sonado mucho en el movimiento americano. Tiene una inclinación evidente por las farmhouse ale y últimamente han jugado mucho con levadura salvaje del mismo valle de Texas. El año pasado tuve la oportunidad de visitar la cervecería y si es una experiencia que vale la pena. En ese mismo viaje me hice con esta botella de RU-55, su interpretación de las Flanders Red y ya que después de varias planeaciones para juntarnos entre compas salió, no quería ser tan egoísta para no compartir esta botella. Así salió después de nuestra orden inquisidora.


Nombre: RU-55
Cervecería: Jester King Brewery
Estilo: Flanders Red Ale
Alcohol por Volumen: 7.3%
Malta: Organic Munich Malt, Organic 2-Row Malt, Organic Pilsner Malt, CaraRed Malt, Crystal Malt, Melanoidin Malt y Roasted Barley.
Lúpulo: East Kent Goldings y Saaz.
EXTRA: Fermenta en barricas de roble inoculadas con Lactobacillus, Pediococcus y levadura salvaje del Valle de Texas.
Cantidad: 750ml
Procedencia: Austin, Texas, Estados Unidos.

Vista: Color rojo obscuro, carmesí con poca carbonatación y una corona muy ligera que dejaba un lazo apenas apreciable.
Olfato: Vinagre, yogurt, arándanos, cereza acida. Potencia alta donde su acidez abarcaba mayor intensidad que los demás aromas.
Gusto: Vinagre, acidez que recuerda a un limón, toques a frutos y bayas rojos, naranja. Cuerpo muy ligero y refrescante. Acidez notoria que seguro si te tomas la botella completa necesitarías unas TUMS.

Veredicto: Excelente, es un estilo difícil y no a todos les gusta, pero si ya te has encontrado como fanático de cervezas acidas (ya que sea intencional o no este sabor es otra cosa, lo importante es si a ti te gustan) está en lo particular te va a dar notas y sabores que difícilmente encontraras en otros tantos. Si hay cierta similitud a lo que llaman terroir con las levaduras de cada región, al menos las salvajes.
¿Material para cava? Suitable.
Maridaje Recomendado: Carnes asadas, ensaladas con vinagreta o un decadente pastel de chocolate.

A pesar de que a mis invitados no les gusto el sabor vinagroso yo la encontré estupenda y muy sabrosa. Me recordó mucho a la Rodenbach Gran Cru en versión fortificada. Sin duda alguna vale mucho la pena hacerte con ella y probarla si y sólo si, te gustan las cervezas acidas, en caso contrario la encontraras intomable.

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Eslem Torres

lunes, 26 de agosto de 2013

Flanders Red Ale: El borgoña de Bélgica



Siempre de los siempre, antes de involucrarse más a fondo en la cerveza, lo que solemos escuchar en México es que la cerveza Alemana es la mejor de todo el mundo, es de esos mitos que no he podido entender de donde viene. Cuando se habla de cerveza europea siempre te mencionan Alemania en el pedestal y de vez en vez se cuela Republica Checa e Inglaterra. Cada cual tiene lo suyo pero no entiendo porque nunca entre esas recomendaciones me he topado con Bélgica, ese país que si no es hasta que empiezas a buscarle te das cuenta de que tiene algo más que ofrecer además de Stella Artois.

Nadie puede negar que Bélgica es uno de los países con mayor tradición cervecera a nivel de Alemania, Republica Checa e Inglaterra que son los más populares. Por el amor de Dionisio ¿Witbier? ¿Cervezas de abadía? ¿Lámbicas? ¿Cervezas flamencas? ¿Saison? Estos condenadotes tienen una tradición impresionante. Hace algún tiempo ya hable sobre las saison o tradicionales farmhouse ales así como las Lámbicas que son la delgada línea entre la cerveza y el vino. Ahora me gustaría hablarles un poco sobre el estilo Flanders Red Ale, el borgoña de Bélgica.

Las Flanders Red no son exclusivas de Bélgica ni tienen denominación de origen, lo cual nos da la libertad de poderlas fabricar en cualquier lugar del mundo, sin embargo tenemos que remontarnos a Bélgica para conocer mejor su origen. Este estilo de cerveza se caracteriza por ser rojizas¸ generalmente claras ya que sus residuos se deberían quedar en la botella al servirla (aunque habremos los que nos gusta el yeast shot). Sus aromas deben ser frutales, ciruela, cerezas, grosellas, toques especiados por la levadura y bacteria que la fermenta, vainilla por su reposo en barricas y por supuesto una cierta acidez y astringencia que la vuelve refrescante y le da su tan particular sabor.

Se suelen hacer con lúpulos de bajo alfa ácidos, normalmente variedades alemanas y checas. Suelen ser blends o mezclas entre varias barricas para lograr una homogeneidad en los sabores ya que se suelen añejar por varios años en barricas de roble donde cada uno, dependiendo las bacterias que se han desarrollado en ellos, generara más o menos características, al mezclar logras un perfil deseado.

Una de las características que podrían diferenciar este estilo con las Gueuze, perteneciente a las Lambic, es que estas últimas su fermentación es 100% espontanea mientras que en las Flanders Red se puede inocular con levadura. Otro de los trucos para distinguirlas (además del color, mientras que las Gueuze suelen ser doradas las Flanders Red son rojizas llegando a carmesí) es que las Lambic tienden a ser sabores y aromas más a granero, funkyness que le llaman los americanos y una acidez sutil mientras que las cervezas flamencas es más notoria una acidez avinagrada. Aquí es donde nos damos cuenta que sabores y aromas desagradables en ciertos tipos de cervezas son buscados y admirados en otros tantos.

Durante la edad media se documentó sobre el uso de cervezas blancas y rojas como parte importante de trueques, las weissbrau de trigo y las rothbrau principalmente de cebada. Ambas cervezas ya eran fabricadas en el siglo 12 en Bruselas pero su primera referencia escrita OFICIAL sobre esto data ya de 1229, sin embargo se sabe que el uso del trigo sin maltear en la cerveza en esta región data de 1137, al menos por documentos oficiales. Se consideraba una parte fundamental en el estilo de vida de Bruselas, tanto que los Duques de Brabantia daban privilegios a los cerveceros de la región para la producción de esta bebida aunque hacer la cerveza para el consumo doméstico era aún la costumbre preferida.

Para el siglo 14 tanto en Flanders y Brabantia se cambió la forma de producción del cervecero casero (que recordemos que en esos tiempos la mujer se encargaba de ello ya que la cerveza era considerado como parte del alimento) para dar pie a la producción de consumo local (¡apoya tu cervecería local! Versión Siglo 14) gracias a la introducción del Lúpulo, ya que antes se seguían utilizando la mezcla de hierbas y especies llamado gruit, cuya venta y monopolio lo tenía el clero.

A estas pequeñas granjas cerveceras se les llamaban Kam.

Estas granjas sembraban trigo y cebada casi en exclusiva para la producción de sus cervezas y la alimentación de los animales, así que para las épocas de cosecha se dejaba a un lado la cervecería para ponerle toda su atención al campo. La producción de cada granja era para la producción de cada familia o grupo, aunque también se usaba para intercambios con otras familias o granjas por aquello de que les faltara carne, quesos, leches, panes y demás productos que también producían dentro de ellas.

Hasta mediados del siglo 14 se encontró el primer registro de receta donde se cita el uso de la levadura. A pesar de que aún no se conocía como mico organismo hasta la llegada de Van Leeuwenhoek y Pasteur, ya se entendía su funcionamiento en el proceso de elaboración de cerveza así que tomaban parte del kräusen durante la fermentación para agregarlo a los lotes nuevos y acelerar el proceso.

La clave de las Flanders Red Ale es la mezcla, el blending, y así como también pasa con las Lámbicas hay cervecerías y también hay casas que se dedican exclusivamente al blending. Esta práctica no se ha logrado demostrar su origen ya que se encuentran referencias que los belgas enseñaron a los ingleses sobre esto para la producción de sus Porters pero también existen los datos que muestran lo contrario, que fueron los ingleses quienes recomendaron a los belgas hacer mezclas con sus cervezas. Haiga sido como haiga sido la tradición de ambas está ligada y aquí es donde entra un nombre que aun seguirá sonando en nuestras cabezas cerveceras, Eugene Rodenbach fundador de la cervecería Rodenbach, una de las principales productoras del estilo en nuestros días.

La historia de este hombre y sus viajes a Inglaterra por si solos son estupendas anécdotas que después contare, pero si no fuera por él este estilo no habría sobrevivido. Al parecer cada estilo tiene su salvador.

En el siglo XX el estilo de lagers claras que tanto se popularizo en Europa fue el inicio del fin de este estilo ya que los esfuerzos fueron encaminados a aquellos estilos cuya demanda era mayor, así que a inicios de siglo las Pilsner checas y Helles alemanas llenaban los cafés por toda Bélgica. Lo peor vino durante la segunda guerra mundial donde los alemanes que tomaron la región prohibieron la producción de cerveza a los belgas ya que tomaban su equipo (que estaba fabricado en cobre) para utilizar el metal en cosas de mayor importancia para la guerra.

De 1950 a 1980 el 70% de las cervecerías en Bélgica habían cerrado.

Afortunadamente para nosotros no todo fue perdido y la tradición se salvó, hoy en día podemos conseguir sin mayor problema cervezas flamencas y sus versiones americanas que toman prestadas las tradiciones.

Las más clásicas representaciones del estilo que podemos encontrar comercialmente son Duchesse de Bourgogne de Brouwerij Verhaeghe, Rodenbach Grand Cru de Brouwerij Rodenbach y Cuvée des Jacobins de Brouwerij Bockor.

El viernes les platicaré de una cerveza inspirada en este estilo pero fabricada en Texas que me pareció espectacular.

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Eslem Torres

miércoles, 23 de enero de 2013

Roadtrip of Awesome: Jester King Craft Brewery Pt. 3


A este momento hemos recorrido la cervecería y probamos algunas de las variedades que manejan siendo El Cedro de barril una verdadera sorpresa, más porque aún no se lanza comercialmente. Después de la Gotlansdricka (llamada también “la vikinga” para nuestros fines de entendimiento y su etiqueta tan nórdica) que fue otra gran sorpresa en barril seguimos con la segunda parte del tasting que se enfocó en las cervezas añejadas en barrica, ahora si a probar la magia que generan en el barril.

06.- DAS ÜBERKIND – VIELLE SAISON

Otra de los recientes lanzamientos de los tejanos y hermana mayor de otra vieja favorita, Das Wunderkind la cual es la base para esta cerveza. La Wunderkind es una saison que es a su vez un blend de cerveza joven con cerveza añejada en barrica mientras que la Das Überkind es 100% añejada en barricas. Después del proceso se regresa a los tanques de inoxidable para hacer dry hopping. Otra gran sorpresa, una Saison que quería ser Gueuze, con una acidez marcada pero en los rangos bebibles sin ser incomoda, el sabor a paja y granero estaban muy notorios y una frescura estupenda, era difícil creer que tanta complejidad tan similar a las lámbicas belgas estuviera en una saison. Jeffrey comentó que el controlar la acidez requiere de un excelente control de la temperatura así como la correcta selección del blend de las barricas. Hablando sobre cervezas espontaneas nos platicaron que querían ver la posibilidad de hacer ellos algo similar en el valle de Texas pero por las características de la zona y su temperatura tendrían una ventana de tiempo mucho más corta que lo, de por sí, corta duración de la temporada para hacer lámbicas. Esta cerveza la vi en una licorería a un precio algo prohibitivo para muchos, $17US por 750ml pero sin duda vale cada centavo. Por supuesto la tengo en la mira.


07.- RU-55 – BARREL AGED SOUR RED ALE

Aun no era lanzada oficialmente (creo ya está rondando los supermercados) así que fue otra gran sorpresa para nosotros. Esta Red Ale añejada en barrica es una clara inspiración en las Flanders Red Ale belgas y desde su aroma lo demuestra. Cereza, frutos rojos, bayas, acidez y vinagre muy potente, el efecto ratatouille me llevo a recordar mucho a la Duquesa de Borgoña (la cual prefiero mil veces a la Rodenbach Grand Cru). Es otra de esas cervezas de gusto adquirido pues mi acompañante no genera aun el gusto por este tipo de sour ale por lo que le pareció bastante difícil de beber pero para mí se me hizo increíble, muy acida eso sí pero sin duda alguna un estupendo ejemplo. ¡Caray! Como da gusto ver que hacen cosas así de chingonas. Es otra cerveza de temporada y es un lanzamiento irregular, vaya, aun no tienen planeado tener una fecha para estas últimas que hemos probado (por lo complicado de meter en barrica y esperar tanto tiempo) pero esperan que con el tiempo y el equipo que están adquiriendo puedan lograr tener algunas de estas joyas por más tiempo en anaquel, cuando menos en el área cercana (Dallas/Forth Worth, San Antonio y Austin).


08.- BOXER REVENGE – BARREL AGED WILD ALE

Regresó otra de las que pusieron a Jester King en el ojo de la blogosfera, esta Wild Ale añejada en barrica lleva además de las bacterias clásicas algunas extras capturadas en el valle de Texas (aquí el inicio de lo que piensan hacer con espontaneas). Al igual que la Das Überkind es regresada a tanques de acero inoxidables para pasar por dry hop. La cerveza mas potente de la casa con 10.4% de alcohol muy traicioneros pues en boca no se perciben en lo absoluto. Tiene una acidez media, no tan potente ni molesta como la RU-55 pero sin llegar a ser tan sutil como en la Vielle Saison, por decirlo de alguna manera, esta entre esas dos. Sabores de levadura farmhouse, mucho dulce, melaza y candy sugar. Me atrevería a pensar que tiene alguna relación con la Mad Med, lástima que esa pregunta se me escapó. Normalmente este tipo de estilos van acompañados de champaguamas terminadas con corcho ¿Por qué Jester es la excepción? Jeffrey nos platica que por si él fuera, ya estaría encorchando sus botellas pero, al tener el inconveniente de que lo hacen a mano (desde el llenado hasta el encorcholatado) sería muy complicado y laborioso hacerlo, tal vez cuando tengamos una maquina embotelladora, solo tal vez.


09.- BLACK METAL - FARMHOUSE IMPERIAL STOUT

Paramos un poco el Pucker Up para probar la joya de la corona, la cerveza más popular y difícil de encontrar de Jester King Craft Brewery, su Farmhouse Imperial Stout, la Black Metal. Originalmente era una Imperial Stout con levadura inglesa, como la tradición manda, pero para ellos les parecía más atractivo jugar con la levadura de la casa y modificaron la receta para lo que es esta nueva versión. Muy distinta a cuando la probé en la sesión de Diciembre aunque no sé qué tanto afecto que ahora fuera en barril. Muy dulce a comparación de todas las demás que hemos probado (recordemos que a esta cervecería le gusta cervezas con final seco) pero aun así se nota muy pocos azucares residuales si tomamos en cuenta las Imperial Stout a las que nos hemos acostumbrado. Otra de las diferencias entre esta y todas las demás Jester es que mientras que en las otras el dominante es el sabor de la levadura, en la Black Metal son las maltas inglesas las que abundan el sabor. Sin duda alguna entre lo más vistoso de las etiquetas es esta, cuyo recuerdos a cierto grupo musical son innegables y nos platican la historia. Ellos siempre tienen música mientras trabajan en la planta y por las características de esta cerveza tan obscura se les ocurrió poner Metal del obscuro, del denso, el más pesado, para combinar jocosamente con lo que estaban cocinando. Uno de sus empleados es además artista gráfico y es quien hace las etiquetas de todas sus creaciones. Su trabajo habla por sí solo y es estupendo por lo que le dan mucha libertad de hacer lo que se le venga en gana en cuanto al diseño de etiqueta pues saben no hará un trabajo anda menos que excepcional.


10.- FUNK METAL - SOUR BARREL-AGED STOUT

No por nada tomamos la Black Metal antes que esta. Otra de las más recientes, Funk Metal. Esta cerveza no es más que la misma Imperial Stout pero añejada en sus famosas barricas con bacterias para generar una mezcla algo curiosa y, dicho sea de paso, no tan común en el argot cervecero ¿Una Imperial Stout Acida? Pfff, Stone Brewing Co. ya lo hizo pero espera, aquella fue un accidente. Al entrar a la barrica todo el dulce se absorbe por completo y se genera ligeramente vinagre y acidez, toques muy marcados del funky y granero que están presentes en la versión sin barrica pero a menor medida y un final bastante seco. Será el sereno y que no he salido a conocer el mundo del vino, pero me recuerda mucho a un vino tinto ácido y robusto. La levadura y la bacteria apañan el protagonismo impresionantemente. Bastante curiosa y muy pocos ejemplos del estilo, sin duda un gusto adquirido.


Pero qué sesión nos aventamos, desafortunadamente para mí solo podía hacer pruebas ya que tenía que manejar de regreso, pero mi acompañante se papeo con todo nuevamente ya que seguimos con la plática y un poco de más cerveza. Varios me preguntaron cuales fueron mis cervezas favoritas de las probadas y se las voy a enlista:

3.- LE PETIT PRINCE: Porque es para mí lo que vendría a ser mi perfecta cerveza de diario, muy bajo alcohol, refrescante, bebible, con toques de saison y lúpulos nobles. Sin duda debería ser un recurrente en mi refrigerador, o cuando menos buscar la manera de hacer algo similar en mi casa aunque puedo vivir sin que sea orgánica.
2.- EL CEDRO: Una IPA con Brettanomyces y madera, si, ese tipo de rarezas. No es la clásica IPA del abuelo, es potente como americana, pero sin ser west coast, tiene sus notas de la levadura y el brett pero sin acaparar toda la atención y lleva un alcohol robusto pero que no lo sientes en los tragos. Sin duda alguna de las mejores que he probado. Claro, solo puedo hablar de en barril, en botella fue algo distinta.
1.- DAS ÜBERKIND: La saison que quiso ser gueuze, algo costosa la botella pero sin duda vale cada centavo que pagas. No creo poderla describir mejor y prefiero comprarme esta botella a una Lindemans Gueuze Cuvee de Rene que era lo mejor que podíamos conseguir en México y ya no la he visto. Si quieres una saison tradicional aléjate de esta joya, si en cambio tienes un gusto por las cervezas sour y lámbicas.


Esta cervecería tejana se ha convertido en una de mis favoritas y no puedo dejar de agradecer a Jeffrey Stuffings, Ron Extract y todo el equipo de Jester King por darnos la oportunidad de visitar su cervecería y hacer esta pequeña entrevista. Sin duda cada que tenga oportunidad me haré de varias botellas cuando las vea por la frontera (si es que llegan a Laredo que es a donde suelo surtir, snif). Por supuesto que también volvería a visitar a la cervecería y ahora en un sábado que es cuando abren al público y sin pensarlo me pienso traer algunas cajas de sus rarezas y las de diario, espero no tardar tanto.

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Mr. Moustache

lunes, 3 de octubre de 2011

Rodenbach Grand Cru

Una de esas cervezas que no le prestas mucha atención en el anaquel, porque la etiqueta no te invita a mucho, no sabes que esperar o tal vez simplemente solo quieres tus Tecate Light regulares. Igual y te la llevas un día pero te da un sabor extraño, algo que jamás has probado y posiblemente vas a decir “es una cerveza horrible, seguramente está muy vieja porque nadie la compra” pero antes de hacer un mal juicio deja te comento algo, la Rodenbach Gran Cru es una Flanders Ale, un estilo bastante curioso que se característica por un sabor parecido a vinagre, un sabor muy seco y acido, el cual además es bastante potente. Ahora que sabes esto ya puedes esperarlo y no espantarte.

Yo la primera vez que la vi en el supermercado tuve un orgasmo chiquito ya que tenía muchas ganas de probarla pues el famoso Beer Hunter Michael Jackson (no confundir con este otro Michael Jackson) la tenia catalogada como la cerveza más refrescante a su criterio ¿y quién soy yo para renegar a la palabra de este señor? De eso ya tiene bastante tiempo y si la he vuelto a comprar tantas veces es, claro, porque me ha gustado. Ahora pasemos a la nota de evaluación.

Nombre: Rodenbach Grand Cru
Cervecería: Brouwerij Rodenbach
Estilo: Flanders Red Ale
Alcohol por Volumen (ABV): 6%
Cantidad: 330ml
Procedencia: Roeselare, Bélgica
Precio: $25 en Walmart Lincoln

Vista: Rubí intenso, con una muy ligera corona sin retención pero buena carbonatación. Muy clara.

Olfato: Vinagre y manzana, muy potente.

Gusto: Manzana, sidra, con mucha acidez, pero muy intensa, llega a incomodar en algunos momentos. Cuerpo ligero, refrescante y con mucha carbonatación, pero también es bastante seca.

Calificación: Muy Buena, me gusta y la tomo de vez en cuando, aunque para cervezas acidas me gustan más las lámbicas o la Duchesse de Bourgogne que es del mismo estilo, pero más bebible.
¿Material para cava?: Altamente recomendable para guardar, sobre todo si encuentras las botellas grandes de 750ml con corcho y jaulilla. No altera mucho esto último, solo es para darle mas vista.

Nos es una cerveza para todos los paladares, debes al menos, saber a qué te vas a enfrentar porque si esperas algo amargo o dulce, o simplemente algo que se encuentre en la zona conocida, no lo vas a encontrar, ahora, si ya has probado cervezas con algún grado de acidez y te han gustado dale una probada. También si eres fan de la sidra puede que le agarres gusto a este estilo. Ahora, algunas veces me han dicho que las han puesto en oferta en Walmart y un conocido llego a comprarlas hasta en $7 MX, si eres lo suficientemente afortunado para verla a ese precio compra un montón y guarda algunas para tu cava, sin duda no te arrepentirás.

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Eslem Torres Eriksson