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viernes, 4 de septiembre de 2015

The Session #103 – El Elefante en la Habitación.

Como cada mes la blogosfera cervecera se intenta reunir y discutir un mismo tema en distintas perspectivas porque para eso es el internet además de videos de gatos en YouTube. Para este mes nuestra anfitriona es Natasha de Meta Cook Book donde nos propone el tema The Hard Stuff y nos dice:
For this session, I’m asking my fellow beer bloggers two related questions:What do you want people in beer culture to be talking about that we’re not?What do you have to say on the topic(s)? 
Supongo que las preguntas se refieren más a lo que pasa en el país vecino pero me tomaré la libertad de hablar de un tema que me gustaría se comentara más en nuestra cultura cervecera mexicana y que no se discute lo suficiente, la distribución y almacenado de cerveza en el país y como esta permea en la calidad que nos llega a distintas ciudades.


Hace unas semanas Propaganda Brewing Company compartió en su blog un comunicado criticando a la gente que critica las cervezas y que les pone notas muy negativas y aunque si comparto la opinión en que hay gente por demás negativa y hostil al evaluar cervezas (un saludo a Juan Sánchez, Rulo González, Carlos Cohen, Mudo Vázquez y a Eslem Torres, por cierto) no creo que una mala experiencia con alguna cerveza, sea cual sea, venga solamente por el odio interno del criticón como lo da a entender el post de Propaganda, sino que en realidad la cerveza que probó el consumidor no llega con las características adecuadas como el cervecero pretendía que la gente la probara y eso se debe a nuestro modo de distribución de cerveza en México.


Hace un día hablaba con un amigo del sur y le comentaba que probé unas cervezas de allá que me parecieron muy buenas y que me sorprendía porque lo que nos llegaba acá de allá solía ser de tomable a nefasto, él me la regresó con su mensaje de odio diciendo que acá en el norte se hace más ruido que cerveza y después nos dimos un abrazo de la paz, pero me quedé pensando ¿es solamente bronca de la cervecería esas variables tan notorias en la consistencia de sabor? ¿No será mucho más notable esa “variabilidad” en la cerveza artesanal gracias a la forma de transportarla y almacenarla?


Se dice mucho hasta en los no iniciados en esto de lo artesanal (we will make them one of us) que las cervezas macro producidas aquí no saben igual en Monterrey que en el centro del país y viceversa, la razón de eso suele tener lógica y pueden ser diversas, es por eso que los gigantes buscan fabricar su producto en distintos puntos del mundo para asegurar consistencia y el mismo perfil de sabor aquí y en china, aunque a veces adecuan sus recetas para el mercado local (saludos a Heineken México).


Ahora, estos gigante filtran, pasteurizan y carbonatan forzado su producto y aun así se logra detectar ciertas diferencias entre tomarlas frescas y ya paseadas, si a estos les sucede ¿no sería mucho más notorio para una artesanal? Hay cervecerías que para mitigar este posible daño filtran su cerveza y carbonatan forzado, lo cual ayuda a de forma impresionante a la consistencia y a reducir posibles daños al producto, ejemplo de esto fue cuando Radical OH comentó en su blog sobre el bache que tuvieron con las Caravana que llegaron a Monterrey.


Ya no hablemos del oxígeno que se puede colar a tus botellas si usas un equipo más casero y que te oxidara la cerveza más deprisa, aunque también es tema, no es para el punto de distribución y almacenaje del que quisiera comentar.


Ustedes me podrán decir “pero Eslem, los norteamericanos transportan su cerveza por todo el país desde una sola planta y muchas de estas son sin filtrar ni pasteurizar y con carbonatación natural” y yo les diré “si, pero los gabachos transportan refrigerado y almacenan en frío” y ahí reside esa pequeña y sutil diferencia con nosotros. Es un hecho, en México no se envía la cerveza en transporte refrigerado ni se almacena en cuartos fríos, si bien nos va en los puntos de venta las tienen refrigeradas y nada más.


¿Pero esto es culpa de la cervecería y debemos atacarlas con mensajes de odio en sus redes sociales? No, desafortunadamente no hay mucho que podamos hacer como consumidores al respecto, porque decir “no vamos a consumir su producto hasta que se envié y almacene en frio” primero es bastante tonto y segundo se perjudica al que menos tiene la culpa, que es el productor. Otra de las razones por las cuales supongo no se hace por el momento es el costo, ya que al final ese extra lo pagaría el consumidor y si de por si hablamos de “lo costoso” de la cerveza artesanal (por impuestos, no porque el productor así lo quiera) esto la encarecería aún más.


Soluciones que propongo, lo primero es consumir local, ahí tienes la seguridad de que la cerveza cuando menos es más fresca porque en la mayoría de los casos es el productor el que va y entrega a las tiendas, bares y restaurantes de forma directa y sin escalas. Esto da respuesta a porque luego tenemos esas discusiones llenas de odio de lo que llega del sur suele ser muy mñeh y el norte hace más ruido que cerveza (otro saludo a Carlos Cohen, por cierto). Otra es como consumidor checar las fechas de embotellado o consumo preferente, esto nos da seguridad en la frescura de la cerveza, no digo que lo hagan ustedes también pero personalmente cervezas foráneas que no traen esta etiqueta yo suelo sacarles un poco la vuelta y no tiene nada que ver con la cervecería, sino con que no puedo estar seguro cuánto tiempo lleva en anaquel sin refrigerar o que tan paseada viene. Otra razón por la que suelo sacar la vuelta a cervezas foráneas son a las que carbonatan natural, por lo mismo que comentaba de que al transportarse en calor esas levaduras a veces se pueden poner más locas y sobre carbonatar o dar sabores nada gratos y volvemos a lo mismo, el problema no es 100% del productor (bueno aquí si lo culpamos un 50%, si ya sabes que pasa eso ¿pa que las mandas lejos?)


Es el elefante en la habitación del que se habla poco y como consumidores solemos irnos a la yugular del productor cuando nos tocan cervezas lamentables, pero a veces y estoy seguro que en un gran porcentaje, se debe al manejo que se le da a la cerveza, al intermediario que está entre el productor y el consumidor, por eso pujar tanto por el piensa global, bebe local.


Y aprovechando el post hare mi pequeño espacio publicitario recordándoles que para consumir cerveza local en Monterrey no hay como los eventos de Local Craft Beer. Después de una exitosísima temporada #beeraniega seguiremos con varios más antes de terminar el año siendo el que sigue el día 10 de septiembre en las instalaciones de El Tío Obispado, más información y detalles en el page Local Craft Beer Monterrey. (Hey, tenemos que vivir de algún lado y los dominios no son gratis… además el evento los organizamos nosotros).


En fin, me gusta ver muchas cervezas nuevas y de distintas partes del país en el anaquel pero híjole, me ha tocado muy malas experiencias que después al probarlas en festivales o en viajes me cambia la perspectiva de lo que pensaba de esa cervecería y todo por la frescura y el buen manejo del producto… por eso es que andamos ahorita en el Distrito Federal (a pesar de todo el desagrado que le tengo a esta ciudad y la ciudad a mi persona) para partyrockear en Cerveza México, si nos ven salúdenos no sean penosos, o invítenos una cerveza o algo.


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Eslem Torres

viernes, 5 de junio de 2015

The Session #100 – Grisette: La hermana minera de la Saison.

Una vez más y como cada mes la blogosfera cervecera se une para hablar de un tema en específico bajo la bandera de The Session que este mes llega a su edición número 100 la cual su anfitrión The Tale of the Ale nos invita a hablar sobre estilos viejos. Bajo ese concepto podría entrar muchos, prácticamente todos, honestamente fuera de las mil y un variedades que la BJCP le da ahora al India Pale Ale eso de crear estilos nuevos no se da mucho últimamente, pero a lo que el anfitrión se refiere en específico es que hablemos sobre esos estilos viejos, casi desaparecidos que están teniendo un resurgimiento, como el Gose, Kentucky Common, Grodziskie o del que me gustaría hablar a mi hoy, el Grisette.

En términos simples Grisette es un estilo belga originario de la provincia de Hainaut para los mineros del área así como la saison era la cerveza que bebían los granjeros, aunque esta cerveza de granja solía ser más fuerte en comparación a la Grisette. El nombre del estilo hay distintas teorías pero las dos más fuertes es que refiere al traje gris de trabajo que llevaban las mujeres jóvenes que trabajaban en fábricas y luego dobleteaban turno sirviendo cerveza en los bares para estos mineros. La otra teoría es sobre que se le llama así solamente por el color de las piedras que minaban. 

Nunca he ocultado mi fascinación por el papel de La Mujer en la historia de la cerveza así que me creo más la primera teoría y es que cuando te pones a leer un poco sobre este término puede tener algo de razón. Primeramente el término Grisette era un apodo popular en Francia para la mujer obrera de finales del siglo 17 y la región de Hainaut es, pues, la que está pegada a Francia. En el diccionario de la academia francesa de 1694 define como una Grisette a una mujer de cuna humilde pero para la edición de 1835 esta definición fue cambiada a una mujer joven que es coquetilla… como me gustan. En esa Francia urbana del siglo 19 las jóvenes trabajadoras solían referirse principalmente a las que trabajaban en la maquila de ropa, confecciones de vestidos, sombreros, costureras y demás, la idea era que al terminar sus jornadas iban por su segundo turno en los bares de la localidad sirviéndole la cerveza a los mineros. Más adelante este término paso a ser un tipo de groupies de los bohemios pero de eso no estamos hablando.

Regresando a los que si nos interesa los productores de cerveza usaban trigo en este estilo de una manera más agresiva que lo que usualmente se usaba en Saison o al menos es lo que dicen los registros, eran más ligeras en alcohol de igual manera para reducir el gasto de granos, lo que nos hace pensar que, a diferencia de estas segundas que se fabricaban para el auto consumo, la Grisette era producida en específico para la venta, usualmente no superaban el 5% de alcohol y había tres subestilos principales: Grisette Jeune que era la de batalla, la de todo el año; Grisette de Garde fabricada de septiembre a diciembre y Grisette Superieure que vendría siendo algo así como Imperial Grisette que era una versión más potente y concentrada para esos que se sentían bien Mudos (y me refiero a nuestro Mudo colaborador de ICF que se cree bien rudo). La relación Cebada-Trigo era de 9:1 que siendo honestos se me hace un porcentaje muy ligero para considerarla una cerveza de trigo.

Estos estilos se “extinguieron” a mediados del siglo 20. Aquellos que recuerdan esas Grisette tradicionales las mencionan de bajo alcohol, de cuerpo ligero, doradas, nada complejas con la intención que tuviera mucho de eso que ahora llaman “La Refrescancia”.

Para los que somos fanáticos de las Farmhouse Ales hemos visto como los que fabrican estos estilos han estado sacando un par de estas aunque no a una escala tan grande como en mi particular punto de vista, se lo merecería. Pero es que regresando al punto de que el Saison es un estilo tan ambiguo y que permite realmente muchas cosas, la línea entre saison y grisette es muy pequeña, casi indistinguible y ambas pertenecerían a esa gran categoría que es en realidad el Farmhouse Ale junto a las Biere de Mars  y las Biere de Garde.

Hace no mucho hice una de hecho, a mi gusto quedó bastante sabrosa aunque difícilmente podría decir que tan acertado fue ya que no he probado otra del estilo más que la Petit Prince de Jester King (que de hecho ellos tampoco la ponen como Grisette, que es lo que me refiero a esa ambigüedad del Saison) pero eran intentos muy distintos esos dos.

En las siguientes semanas les platico de esa receta por lo pronto vayan y súrtanse rápido para esta ley seca del fin de semana porque si amigos que no son de México, en varios estados de nuestro país hay elecciones y al menos aquí está prohibida la venta de alcohol durante el día anterior y el día de las votaciones. Así las cosas.

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Eslem Torres

viernes, 1 de mayo de 2015

The Session #99 – La Porter que quería ser Brown pero terminó siendo Mild

Hoy es primero de mayo, día del trabajo que celebramos descansando, pero como también coincide con ser el primer viernes del mes tenemos que publicar nuestra participación para el “The Session” esa actividad que nos une a los bloggeros cerveceros donde todos hablamos de un mismo tema que en esta ocasión nuestro anfitrión Fuggled propuso y personalmente decidí no hacerle tanto caso con su tema en específico porque la verdad no entendí que es lo que esperaba que se escribiera pero en resumen esto es lo que él nos propuso de tema:

Each May CAMRA in the UK encourages drinkers to get out and drink Mild Ales. This May is the first, as far as I am aware, American Mild Month, which has 45 breweries, so far, committed to brewing mild ales. Of those 45 breweries some are brewing the traditional English dark and pale mild styles, while a couple have said they will brew an 'American Mild', which American Mild Month describes as: a restrained, darkish ale, with gentle hopping and a clean finish so that the malt and what hops are present, shine through.
That then is the crux of the theme for The Session in May, how would you localize mild?

De entrada pienso en Mild Ales y se me viene a la cabeza una Brown Ale inglesa chiquita, de bajo alcohol e intensidad de sabor no muy potente. Si lo ponemos en términos gringos lo que sería una American Mild Ale pues sería una Session Brown Ale ¿no? La idea es que usen maltas, lúpulos y levadura americana entonces, bajo el mismo concepto ¿podría existir la Irish, Belgian, German o Chilena Mild Ale? ¿Es tan importante el origen de los ingredientes para encasillar una cerveza en un estilo?

Yo ya hice mi berrinche en Twitter que estoy seguro que ya van a salir cerveceros a hacer German IPA ahora que los lúpulos alemanes están entrando de moda (y luego me mandaron unos links de ridículos que ya les habían puesto así).

Mi aportación al tema era contarles de la ocasión que, sin querer, hice lo que entraría en la categoría de Amernica Mild Ale. Este fue mi segundo lote de cerveza en la vida y como se acercaba el otoño quería hacer una Brown Porter que casi llegara a ser Brown Ale porque me gustan las cervezas tranquilas para no ponerme borracho y no estar haciendo El Ridículo. Hasta ahí la explicación de la primera parte del nombre de esta cerveza (la pueden encontrar en Untappd y todo). Pero ¿Por qué terminó siendo Mild? Verán, para enfriar el mosto antes de pasarlo a fermentador uso un serpentín de cobre pero el imbécil de mí no se dio cuenta que estaba fugando agua hasta pasados una respetable cantidad de minutos así que esa suave Brown Porter que iba a estar una rayita arriba de ser una Brown Ale se terminó diluyendo en una Mild Ale de muy bajo alcohol (estoy en que quedó como en 3.5%) pero el lado positivo fue que terminé con más cerveza de la que esperaba en un principio.

Para mi fortuna no quedó nada despreciable el accidente y tuvimos una buena cantidad de cerveza pal diario que duró menos de lo que pensaba. Me da gusto que me haya pasado en ese segundo lote porque al menos hasta ahora doble checo el enfriador esperando que no se vaya a fugar agua. Y por eso fue “la Porter que quería ser Brown y terminó siendo Mild”.

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Eslem Torres

viernes, 3 de abril de 2015

The Session #98 - ¿Botella o lata?

Como cada mes un importante grupo de la blogosfera cervecera de los interwebs se reúne a discutir un tema en específico que evidentemente tiene que ver con su majestad, la cerveza. En esta ocasión nuestro anfitrión es el sitio Micro Brewr que nos propone el tema Cans or Bottles?

Yo estaba completamente seguro que ya había hablado de ese tema cuando apenas empezaba a escribir sobre cerveza en la internet y si, salió que publiqué algo al respecto en el 2011 pero como el destino es cruel e injusto resulto que lo publiqué completo en el sitio de nuestros colegas chilenos de ConEspuma.com y al parecer su sitio está caído y no tengo guardado el archivo con el texto escrito así que todo se acaba de ir al demonio ¡AL DEMONIO LES DIGO! Pero estoy seguro que lo que tengo que decir ahora es más valido que lo que dije en aquel entonces, acá entre nos, el Eslem de hace 4 años estaba aún muy verde.

Desde mi punto de vista de consumidor y me preguntas que tipo de empaque prefiero mi respuesta es sencilla: barril. Las ventajas de este recipiente son muchas y la más clara desventaja es el que para nivel de consumo en casa es bastante complicado tener un barril o variedad de estos.

Regresando a la pregunta original tendría que elegir como consumidor que soy a la lata, me parece visualmente mucho más atractiva, enfriarla es menos tardado, requiere menos espacio y el peso es considerablemente menor. En lo personal su debilidad más grande es el madurar la cerveza en cava pero al ser una práctica que cada vez realizo menos creo que no me afecta tanto.

Por supuesto que aun siendo lata termino sirviéndola en un vaso como es el protocolo del buen gusto, al igual que la botella, pero me da gusto ver que varias de nuestras cervezas favoritas están teniendo también alternativa en lata para esos latosos (see what I did there) que preferimos este tipo de recipiente.

Conozco lo complicado que puede llegar a ser para los cerveceros mexicanos el enlatar su producto, desde el costo de la maquinaria necesaria como los volúmenes requeridos para hacer una orden de latas como el estigma del consumidor en su mayoría que ve las latas como un empaque inferior por lo que no espero ver a muchos utilizando este tipo de envase, aunque se de dos-tres cervecerías que si las estarán usando pronto.

¿Ustedes que prefieren? ¿Lata o botella? Si pudiera enlatar mi cerveza casera yo sería feliz, pero como no pues recurriría a los barriles, pero como tampoco tengo barriles ni donde servirlos pues me quedo con las botellas.

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Eslem Torres

viernes, 5 de diciembre de 2014

The Session #94 - ¿Y tu de que la giras en este cotorreo?

Como cada mes, la blogosfera cervecera (o al menos unos tantos) se une para hablar del mismo tema bajo su propia perspectiva. En esta ocasión fue el turno de DINGS BEER BLOG proponer el tópico de Diciembre ¿Cuál es tu rol en la escena cervecera? Aquí su propuesta: 


So, where do you see yourself? Are you simply a cog in the commercial machine if you work for a brewery, store or distributor? Are you nothing more than an interested consumer? Are you JUST a consumer? Are you a beer evangelist? Are you a wannabe, beer ‘professional’? Are you a beer writer? All of the above? Some of the above? None of the above? Where do you fit, and how do you see your own role in the beer landscape? 


Aunque no lo parezca, la realidad es que la gran mayoría de los blogs sobre cerveza no son más que la opinión de un consumidor escrita en un sitio web, con las evidentes excepciones de los que si son escritores profesionales con un blog, o vendedores o los blogs corporativos, pero siendo honesto son menor porcentaje a los del consumidor que está publicando una opinión en línea. No es que alguien nos pida nuestra opinión, no'mas que nos gusta darla. 


En lo personal no creo ser más que un consumidor muy interesado en el tema y que busca, de alguna manera hacer de esto su estilo de vida ¿lo estoy logrando? Depende que mes me preguntes te voy a dar una respuesta diferente, pero no puedo decir ya a esta altura que soy sólo un consumidor después de los LCBs, los Tour of Awesome y el pasado Capital Cerveza ¿en que la giro en este cotorreo? Mejor díganme ustedes porque la verdad no tengo idea donde estoy parado ya. 


La situación de los bloggeros se discutió a cierto grado cuando se reveló que cierto personaje de la blogosfera cervecera hispano hablando pedía obsequios por menciones positivas de sus productos o tiendas en su sitio web, aquí Max de Pivní Filosof hizo un post al respecto. 


No puedo hablar de otros lugares pero al menos en México los blogueros en general no solemos hacer mucho ruido pues estamos en un país donde se lee poco, donde un pequeño porcentaje de la población tiene acceso a internet y que además algunos somos blogs de temas muy específicos. 


Debo confesar que me ha seducido la idea de cambiar de medio siendo YouTube el más apropiado, y después de los pequeños videocast que hicimos previo a Capital Cerveza junto a Crónicas de Narnia Malta y Taberna Beer Box Tec aun hay ganas de continuarlo, pero por razones más, razones menos, no hemos podido seguirlo grabando (pero si seguimos tomando juntos, eso les aseguro). 


En conclusión, me sigo sintiendo como un simple consumidor que da su opinión en su blog, el cual no creo que sea el medio correcto para difusión en México y creo que usar otras plataforma ssería más conveniente, como el mencionado YouTube o Twitter y en verdad que intento y me esfuerzo en moverme más también a redes sociales pero la verdad es que no se me da eso de ser sociable, no es que sea antisocial, más bien soy socioselectivo. 


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Eslem Torres

viernes, 7 de noviembre de 2014

The Session #93 - Tours y Roadtrips of Awesome

Normalmente todos mis roadtrips y viajes son bien osom, o al menos intento que lo sean, si no regreso con una anécdota jocosa es como si no hubiera pasado, pero aquí no vamos a hablar de cuando amarraron mi coche a un árbol como si fuera barco. 


Como cada mes, la blogosfera cervecera se uno en una voz para hablar de un tema en específico, en esta ocasión fue el turno de The Roaming Pint para poner orden a la sesión de Noviembre con el tema Beer Travel y que mejor que ellos para proponerlo, pues ellos van viajando en su RV (¡como la de Breaking Bad! pero sin las drogas, espero) por varias partes de Estados Unidos y van documentando también sobre las cervecerías que visitan. Brian y Maria nos proponen lo siguiente: 


Why is it important for us to visit the place the where our beers are made? Why does drinking from source always seem like a better and more valuable experience? Is it simply a matter of getting the beer at it’s freshest or is it more akin to pilgrimage to pay respect and understand the circumstances of the beer better?


Para mi es importante y divertido visitar cervecerías por ser blogger del tema, sinceramente, me interesa documentar un viaje para poder tener material blogueable (si ya te vi Hedonista que te la estas pasando bien cachetón sin documentar nada), me da curiosidad preguntar el porque de las cosas y si hay alguien que me pueda informar más allá del sólo explicarme los estilos en la barra y regresarme con la pinta a sentarme es de las cosas que mas valoro. 


La verdad es que tambien uno lo hace por el bragging, el que se vea en mi untappd que me tomé una pinta en X cervecería, es algo que como aficionado cervecero valoras mucho y disfrutas de sobremanera como creyente al hacer su peregrinación a la basílica de Guadalupe. En más de una ocasión he posteado una fotografía en cierta cervecería de Escondido con la frase "en la Catedral de Nuestra Señora de Stone" y afortunadamente con los dos años que hemos hecho el Tour of Awesome adicionales a otro par de escapadas a que me he podido dar con amigos no he tenido una sola mala experiencia en una cervecería, al parecer valoran mucho el que la gente sea tan apasionada en sus hobbies y gustos que nos hace tomar el auto o un avión y recorrer grandes distancias solo para conocer la cervecería, o mejor aun, poder platicar un rato con los involucrados. 


Otra es, por supuesto, poder conseguir cerveza lo más fresca posible y con las intenciones con las que la cervecería quiere que sea servida, claro, esto lo podrías hacer en un bar con 30 taps locales y te ahorras la vuelta a un buen par de sitios, por eso creo que esta, aunque validad, no es una razón lo suficientemente fuerte. 


Y por supuesto, los suvenires, me fascina regresar con suvenires. 

Un par de #beerlievers en el tour pasado con sus bolsas y cajas de suvenires

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Eslem Torres

viernes, 5 de septiembre de 2014

The Session #91 – [Inserte chiste poco ingenioso que involucre decir “belga” en doble sentido queriéndose hacer el divertido]

Es que en serio, no falta el que acaba de conocer las cervezas de Bélgica y se quiere hacer el chistosito creyendo que es la primera persona que hace un comentario así. Pero ese no es el tema del que hablaremos en el The Session de esta ocasión.


Como cada mes la blogosfera cervecera se une para discutir un tema en específico donde cada quien, en su estilo y opinión, hablará del tema propuesto. Ahora le toco al blog Belgian Smaak proponer el argumento de esta ocasión el cual, la verdad, está demasiado abierto:

The topic that Elisa and I have chosen for this month’s Session is ‘My First Belgian’. The rules are that there are no rules. There is incredible opportunity at your fingertips; whether it be to write about the first time you tried a Flemish red brown ale or the time you got your taste buds around a traditional Belgian witbier.

Pues yo tomaré la oportunidad para contarles de la primera vez que tomé una cerveza estilo belga y que fue, de hecho, la razón que me empezó a interesar la cerveza no tradicional. Mi roommate regresó de unas vacaciones en alguna tierra exótica donde probó una cerveza llamada Carolus Ambrio, pero cuando regresó a Monterrey no sabía dónde encontrarla por lo que insistió en que nos embarcáramos en una búsqueda por ella y dado que a mí me gusta mucho probar cosas nuevas y que no tenía nada mejor que hacer fue lo que hizo que lo acompañara y gran decisión. Después de un considerable tiempo dimos con un establecimiento que la manejara con otro tanto número de cervezas importadas.


Carolus me pareció muy rica, dulce, especiada, intensa. Nos la sirvieron en copa, pero yo de necio le di un trago de la botella, lo cual fue un gran error pues la espuma que se generaba en boca la volvía complicada de tomar de esta manera, por lo que aprendí que, al menos este tipo de cervezas, debería ir siempre en copa. Después de otras tantas que probamos en dicho lugar cerramos con Duvel la cual es, a día de hoy, una de esas cervezas que suelo tener en mi refrigerador siempre por si las dudas.


Hay supuestamente un dicho que dice “siempre ten una Duvel en tu refrigerador para una ocasión especial, aunque esa ocasión especial puede ser simplemente que tienes una Duvel en el refrigerador”. 


Las cervezas estilo belgas (que al parecer a Stephen Beaumont le molesta que se les diga así) suelen ser un atrayente para los apasionados de este fermentado. Hay un momento en que Bélgica te enamora y difícilmente te suelta, es una etapa como la de las IPA y la de las sours. La gran diversidad de estilos, procesos y ese toque especial que vuelve diferente a cada una de sus cervezas, a pesar de ser “del mismo estilo” es lo que, al menos a mí, haga revisitar varias de sus cervezas emblemáticas y que, aunque ande con la etapa de otros estilos, nunca deje de poner el ojo en que se está haciendo en Bélgica.


Llegué a esto de la cerveza por Carolus, pero me quedé por Duvel. Pues mientras escribo esto hagamos una ocasión especial, al fin que debo tener una en el refrigerador. Y si me ven ahorita en Cerveza México, invítenme una cerveza estilo belga.

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Eslem Torres

viernes, 1 de agosto de 2014

The Session #90 - Yo no tengo miedo a tirar una cerveza.

Como parte de regresar a bloguear constante y regularmente decidí volver a entrarle al The Session, ese día mensual donde la blogósfera cervecera se arrejuntan todos los que quieran participar para hablar de un mismo tema. En este mes de Agosto el tema es llamado Beer Fight Club y lo propuso Hipster Brewfus. Yo esperaba que el tema consistiera en unas retas de Mortal Kombat en línea o algo así, pero estaba muy lejos de la realidad. El Hipster Brewfus nos propone hablar de las malas cervezas que hemos tomado, esas que no sólo son malas, sino que las sufrimos al tomar, como si fuera una penitencia que estuviéramos pagando, o como le pasó al papa en la creación del estilo Doppelbock. 


Aquí la premisa.
Have you ever drank a beer that became a battle, more than an enjoyable experience? Maybe a beer that was far bigger than you had anticipated? Something you felt determined to drink, just so you can say you conquered that son of a bitch, and you are all that is powerful. Or perhaps it is something that is just so bad, all you want to do is slap it around a bit. Or maybe you were on the verge of passing out, but you just wanted that one last beer, and the valiant struggle between taste bud fulfillment and the velvety embrace of sleep that ensued.

Me ha sucedido es que ya no puedo beber más, ya sea por ebrio o por lleno, pero insisto en tomarme una última pinta. Sobre todo en el pasado #beerliever Tour of Awesome me pasó que después de comer me sentía en exceso satisfecho, pero quería seguir tomando y probando cosas nuevas. Ahí me duele mucho el dejar pasar varias novedades o rarezas aquí que aprendí a no comer tanto y mejor nutrirme de cerveza. 


En su tiempo hubo cervezas que se me hicieron excesivamente fuertes y aun así me forzaba a mi mismo a tomarlas, esos viejos tiempos donde una Stone IPA era lo más amargo que había tomado y que una botella me duró casi una hora en lo que me la terminaba. Pero no cedí. Después de eso pocas veces he topado una cerveza excesivamente fuerte como para no tomar más, y vaya que aun con cosas muy alcohólicas como la Tokyo de BrewDog o The Beast de Avery no se me ha vuelto tan complicado, pero para que toda regla sea regla tiene que haber una excepción y en mi caso fue la Fruet de The Bruery, un amigo la llevo para una "posada" cervecera y aun entre los varios que éramos no se pudo terminar la botella, yo no pude terminar lo que me serví, mucho menos repetir. 


Lo que si, es que no tengo miedo de tirar una cerveza que sepa mal (o cederla si alguien se la quiere tomar, por ejemplo, Mudo rara vez tira una cerveza) y más de una vez ha pasado. De hecho en el HQ de In Cervesio Felicitas tenemos una planta que se toma todo lo que nosotros no y vaya que ha sobrevivido a muchos potajes. El tirarla no es parte de un statement ni querer probar un punto, es realmente si una cerveza tiene sabores realmente indeseados no tienes porque tomarla y si pagaste por ella tienes TODO el derecho de despotricar contra ella en Untappd. 


Los checos tienen un dicho que dice "una buena cerveza puede ser juzgada con sólo un sorbo, pero más vale estar completamente seguros" (aunque nunca encontré este proverbio en su checo original) y con las malas es parecido, con sólo un trago ya puedes saber si le quieres seguir o no, pero como aprendimos de Zombieland, siempre hay que dar un double tap para estar seguros y hay cervezas que ese segundo trago lo he sufrido como penitencia. 


Nos estamos leyendo 
Eslem Torres.

viernes, 6 de diciembre de 2013

The Session #82 - Eso es tan dos mil doce


Como cada mes la blogosfera cervecera goes crazy y nos juntamos un bonche de gordos esnobistas a platicar sobre un mismo tema y cada quien compartir su opinión, nos guste o no (en el The Session anterior hubo un altercado con un bloggero que defendía su postura de que la cerveza es una bebida masculina y que las mujeres se veían mal bebiéndola, tanto fue la crítica a este bloggero que terminó por tumbar el post). Eso es lo bonito del internet, un grupo de personas sin mucho que hacer queriendo jugar a ser profesionales que hacen patéticas críticas en un ambiente lleno de amor y armonía. 


Para el The Session de Diciembre Steve Lamond nos invita a contar una historia al estilo el Abuelo Simpson, frente a la chimenea en nuestra mecedora y con los nietos sentados en el piso escuchando lo que tienes que decir, clásica imagen invernal (aunque hay muchos bloggeros que están en primavera aun pero a veces a los del hemisferio norte se nos olvida que también hay sur). Así que siéntense chamacos y déjenme les platico una historia.  
"Un Eslem en sus evidentes setentas se sienta frente al fuego, mirando las llamas recordando su legado, un par de sus nietos se acerca y le llevan en su copa tulipa favorita una muestra de una cerveza que había hecho su papá, un Belgian Dark, el estilo favorito del abuelo. Eslem los voltea a ver con cariño y les pide sentarse para contarles una historia."

-Verán hijos, yo se que lo que les platicaré ahora les sonará una locura, pero hubo un tiempo en que los autos llevaban motores de combustión interna ¡Y FUNCIONABAN CON HIDROCARBUROS! 

-Abuelo ¿estas inventado cosas otra vez? 

-Para nada, vivíamos como animales en esos días. Pero en fin, uno como buen ingeniero con barba y bigote podría saber una o dos cosas sobre como hacer reparaciones menores a tu coche, pero por comodidad preferías llevarlo al mecánico, una vez lleve mi pequeña tortuga ninja a que le dieran su shampoo de cariño porque ya estaba viejita y tenía que darle un poco de amor de vez en cuando. Alguna vez fui con un mecánico nuevo que me quedaba muy cerca y el chavo hizo un trabajo nefasto, le comenté y se hizo a oídos sordos, después hice un comentario en su página de Facebook y un groupie de dicho mecánico me dijo: 

"Tienes mucho tiempo para criticar y levantar la bandera de conocedor cuando en realidad sólo nombras un único detalle al coche. Si ya sientes que nada en el mundo de la mecánica y sabes reconocer a primera vista una buena ejecución o un excelente servicio te invito a hacer una recomendación, es más ¡¿POR QUÉ NO DAS UNA CATEDRA DE MECANICA AUTOMOTRIZ?!"

-Abuelo, no te creo, en nuestros libros de historia del mundo dice que la internet en tu época era una zona llena de amor, armonía y libre de gente grosera. 

-Pues tus libros mienten, siempre lo han hecho. Es mas, Santa no existe y váyase con su mamá *Eslem nalguea a sus nietos* 


Dejen me explico, al parecer una deidad se molestó por un post casi tan viejo como el blog mismo, una lista sobre las peores cervezas que habíamos probado argumentando que si somos tan genios diéramos recomendaciones a esa cervecerías sobre como arreglar sus errores.  

Yo soy más de la idea que un consejo no se da si no se pide y vaya que un par si me han preguntado "¿y que crees que sea?" y ahora si, vamos a darle posibles broncas que puedan tener y sus soluciones pero, si no me piden mi opinión ¿pos quien soy yo para decirles "tu cerveza tiene este error, la cagaste en esto, se arregla así, ahora arréglalo"? Menos cuando las compro yo esperando una cerveza bien hecha y resulta que hay algo extraño. Al parecer lo que pretende dicha deidad que dejó su comentario en ese post del 2012 es que los consumidores que encontremos los defectos le hablemos a la cervecería para resolverle el problema que pudiera llegar a tener ¡QUE CLASE DE LOCURA ES ESA!. 

También me ha tocado el caso que me mandan cervezas para que las pruebe y les mande mi opinión de regreso, ahí si es obligación mía desmembrarla enterita y si llegase a tener algún issue hacerlo notar de forma clara y de lo mas profesional que pueda, ya que si me las envió con este objetivo, no voy a escribirle unas notas de cata estilo In Cervesio que lo que menos busca es ser profesional y pretensiosa, sino algo mas relajado, aterrizado y jocoso. 

Veo un futuro donde esas listas de los potajes más contaminados que he probado sea una divertida anécdota que contar entre los amigos, pero siendo justo, no es un futuro cercano... pero también hay que admitir que desde que salió dicho post a hoy he probado menos cervezas mexicanas que hay que tirar al caño y muchas otras más que digo ijuesupinshemare ¡DAME OTRA!. Vamos bien, equipo, vamos bien. 

Nos estamos leyendo. 
Eslem Torres

viernes, 1 de noviembre de 2013

The Session #81: Sin cerveza no habría civilización y sin mujeres no habría cerveza

Una vez al mes la blogosfera cervecera se arrejunta para hablar todos de un mismo tema, eso es The Session a.k.a. Beer Blogging Friday, donde un bloguero propone el tema y los demás que decidamos participar lo desmembramos cada quien bajo su opinión y estilo. Este mes Nicole de Tasting Nitch (y mi crush cervecero #46) propone que hablemos sobre el lugar de la mujer en el movimiento Craft Beer o simplemente de la mujer en la cerveza en general. 

Históricamente (y los que me conocen saben que me fascina la historia de la cerveza, bueno la historia en general) las mujeres fueron el pilar fundamental en la cerveza ya que desde los inicios de esta bebida y hasta la revolución industrial se le veía como parte de la alimentación y no sólo como una bebida para refrescar y calmar la sed, y como las mujeres se les daba la tarea de preparar los alimentos pues ellas eran las fabricantes. 

Pero no me mal entienda, la mujer no lo hacía solamente por el yugo inquisidor del hombre que las relegaba a la cocina, esto era todo un ritual pagano que involucraba a la mujer por su relación con dar vida, la fecundación y la fertilidad. Cuando aun no se entendía el por qué de la fermentación, el hombre ponía una explicación a todo dándole un Dios, para este caso una Diosa, siendo la mas famosa Ninkasi cuyo himno es la receta de cerveza mas antigua descubierta.   


El lugar de la mujer en la cerveza primitiva era alto en jerarquía y aquellas que hicieran los mejores caldos llegaban a aspirar a ser mujer de reyes, jefes de tribus y demás títulos que se usaban, un extracto de "El libro del amante de la cerveza" nos cuenta una historia que vale mucho la pena para poner el contexto del por qué esto era importante:  
Casado ya con Signy, el rey Alrekr desposa a Geirhildr siguiendo el consejo de un cortesano que la ha visto aplicándose a la preparación de cerveza. Como las dos esposas no se entienden, el monarca decide conservar a aquella que a su regreso de la guerra le haya preparado la mejor cerveza. Ambas reinas rivalizan de inmediato y, mientras Signy invoca a Freyja, Geirhildr llama en su auxilio a Odín. A guisa de fermento, Odín presta su saliva y asegura el triunfo de Geirhildr. Aquí pues, la intervención divina se aviene a la medida de las apuestas políticas y religiosas. El rey que hace competir a sus dos esposas no busca la mejor “cocinera” sino aquella mujer cuya cerveza atraerá los favores de la divinidad más poderosa.

Pero no era todo, también bajo el código de Hammurabi se amenazaba que aquellas mujeres que estafaran o hicieran con alevosía alguna maldad con su cerveza serían ahogadas en el río. Aun en tribus africanas la mujer es la encargada de la fermentación de sus cervezas, en aquella región sus caldos se preparan en base de sorgo y plátano, nomas como dato curioso. 

Ahora, en las islas británicas durante la edad media gran porcentaje de la fabricación de cerveza era a nivel domestico pero eso no significa que era sólo para el hogar, sino que las mujeres llamadas brewsters o alewives lo hacían para traer dinero legítimamente porque o eran viudas o en estaban en circunstancias difíciles. Estas alewives ponían un pequeño arbusto sobre su puerta como señal de que ahí hay cerveza a la venta. En un extracto del libro London and the Country Carbonadoed de 1632 menciona lo siguiente: 

Her ale, if new, looks like a misty morning, all thick; well, if her ale be strong, her fire good, her face fair, and the town great or rich, she shall seldom sit without chirping birds to bear her company, and at the next churching or christening, she is sure to be rid of two or three dozen cakes and ale by gossiping neighbors.

Y ya cuando se vio que la cerveza era realmente una muy buena fuerte de ingresos los hombres metimos mano y se destrono a la mujer de su lugar en esta industria, siendo los monjes los primeros en tomar posesión de esta industria y después el estado tronándolos para ser ahora ellos los que gozaran de las ganancias ¿Cómo? con los impuestos. Pero no hablemos de política, hablemos de las mujeres, hermosas mujeres. 

Aunque debemos también culpar a las mujeres por algo (o agradecerles, depende si te gusta el agua mineral) y es la creación de las cervezas Light en los años 40's. Originalmente este estilo de cerveza se creó para el mercado femenino que iniciaba con sus ideas de productos bajos en calorías porque hay que mantener la línea. Después llego Miller y su cerveza Lite iniciando una agresiva campaña para masculinizar este estilo, estragos que aun se conservan en nuestros días (Tecate: es fácil ser hombre ¿les suena familiar?). 

Y no me hagan empezar con las mujeres que quieren cervezas que no saben a cerveza o frutales porque no les gusta el sabor de la cerveza ¿Es neta? Amigas lectoras que ya han sido cervezangelizadas y amigos cerveceros cuyas esposas o novias aun no han llegado a probar una cerveza de verdad, es momento de ir abriendo ese panorama. Si quieren cervezas con jarabe de frutas saben, también existen los Caribe Cooler. 

Y como nos propone Nicole ♥ de Tasting Nitch:  

Have you inspired your significant other to become beer culture involved? Call it, high five your beer loving wife day.



Nos estamos leyendo 
Eslem Torres 

PD. Este post en lo particular y este tipo de posts en lo general son los que mas disfruto escribir.